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Poesí­a eres tú (revista)
Revista de poesía y literatura
Antonio Moreno Ruiz: “Aunque la poesía no haya sido nunca del todo “mayoritaria”, puede ser que en determinados contextos al menos fuera motivo de admiración por propios y extraños”
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Antonio Moreno Ruiz: "Aunque la poesía no haya sido nunca del todo “mayoritaria”, puede ser que en determinados contextos al menos fuera motivo de admiración por propios y extraños" Antonio Moreno Ruiz: "Aunque la poesía no haya sido nunca del todo “mayoritaria”, puede ser que en determinados contextos al menos fuera motivo de admiración por propios y extraños" fotosolapa LargeAntonio Moreno Ruiz es el autor del poemario En voz alta, un libro cargado de un fuerte lirismo interior en el que también encontramos alguna que otra tendencia épica.

P.-Tu libro es una mezcla de varias tendencias, encontramos una voz andaluza con influencias peninsulares e iberoamericanas. ¿Podrías explicar porque esta mezcla, de donde viene su origen?

R.-Sí, así es.

Los andaluces tenemos la ventaja de conservar arcanos-atavismos que nunca dejaron de estar vivos y por otra parte, ser la “rebujina” de toda España. Asimismo, desde el condado de Niebla se va a organizar la conquista y el poblamiento de las Canarias, y desde estos campos y puertos del sudoeste peninsular van a salir las intrépidas expediciones hacia América. Es un contacto que a lo largo de siglos ha estado en plena ebullición y de hecho, se pueden encontrar modismos andaluces (y extremeños) desde las Antillas al Chile. Gracias a las meridionales gentes nuestro idioma se fue haciendo universal, y no en vano fue Elio Antonio de Lebrija el gran gramático. Con todo, un servidor se “especializó” en América dentro de la licenciatura de Historia, en la universidad de la que fue Puerto y Puerta de Indias, y nacido y criado en el pueblo de Fray Juan Calero, el fundador de Tequila y el primer español en aprender náhuatl.

Tiempo ha que no pocos estudiosos del flamenco están incidiendo en el influjo indiano, que resulta mayor de la que se pensaba a priori. En muchos aspectos de la cultura creo que se percibe ese decurso con olor de eternidad, en el manejo de la lengua, en la musicalidad, en las descripciones, en los sentimientos….La interacción fue tan fructífera como enorme. Quizá en las Canarias está más presente. Y también creo que es a través de este gran triángulo andaluz, canario y americano – sin desmerecer otras aportaciones – en donde se confirma la variada identidad hispana, que no deja de tener lazos unitarios en un horizonte de vocación colorida.

Señalo una palabra clave: Barroco.

A todo ello adobo mi descarada lusofilia, y es que por ejemplo el Algarve radica a menos de 150 kilómetros de mi tierra, y es una zona donde también se han dado acontecimientos tan parecidos como vitales de la Historia y que van a repercutir en muchos ámbitos.

P.- Parece que la lírica nunca muere, una y otra vez siguen apareciendo voces líricas pero también encontramos en tu poemario algunos poemas épicos dedicados a tu familia y los seres queridos.

R.- La épica sin embargo parece de capa caída, por razones difíciles de explicar. El año 2010 terminó muy duramente para mí, pues perdí a dos familiares muy queridos. Y con todo, siempre que escribo, quiero dejar claras mis referencias. Así como me sitúo en mi tierra y sus prolongaciones, me sitúo en mi propia familia, intentando siempre ir de lo local a lo universal. Siempre intento concretar esto, porque de lo contrario me estaría engañando. Uno es quien es y eso de un modo u otro se va a reflejar en tu puño y letra, por eso soy de las que piensa que toda obra es autobiográfica en mayor o menor medida, pues uno proyecta lo que es y lo que quisiera ser, e incluso la imaginación y las impresiones ulteriores beben de la misma fuente de la vida. Y son esos seres queridos, así como la Historia, los gustos literarios, musicales, cinéfilos; las tradiciones, las costumbres, los anhelos, los pensamientos, etc.,  los que han ido motivando que uno se atreva a plasmar este variado poemario.

Sin duda un tono épico viene muy bien para determinadas emociones que intento expresar. Si concretamos en las referencias familiares, podemos hablar de una “épica íntima”.

P.- En voz alta es el título de tu libro. ¿Eres partidario del recital para dar a conocer la poesía?

R.-Totalmente. Creo que es la mejor forma de darse a conocer y de conectar con los lectores de una manera muy directa. Es la mejor manera de fundirse con el público, la mejor manera de transmitir la obra. En el 2010 tuve la oportunidad de presentar mi primer poemario, ¿El amor es un embuste de poetas?, en la Biblioteca Cosmos de Bollullos de la Mitación y en la Casa de la Cultura de Pilas (Ambas localidades de Sevilla). Recité y lo comprobé en carne propia, quedando muy agradecido ante una expectativa que en absoluto me esperaba. Claro que sirvió para acrecentar mis nervios…

P.- La poesía es un género minoritario, ¿Crees que algún día cambiará esta situación?

R.-No lo sé, pero me temo que hoy por hoy no. Aunque la poesía no haya sido nunca del todo “mayoritaria”, puede ser que en determinados contextos al menos fuera motivo de admiración por propios y extraños; hoy en cambio casi resulta lo contrario.

P.- A todos nuestros autores les preguntamos cuales han sido sus lecturas favoritas y que libro recuerdan con especial interés porque han marcado su estilo en la poesía.

R.-Pues en principio yo diría que acaso fue Rubén Darío el poeta que más me inspiró, a través de obras como Azul y Cantos de vida y esperanza. Alma América de José Santos Chocano causó similar efecto. El regusto de la literatura hispanoamericana ha sido muy importante: La poesía gauchesca, Amado Nervo, el realismo mágico de Gabriel García Márquez, Alejo Carpentier, Arturo Uslar Pietri…

Resalto el estilo de Benito Pérez Galdós, uno de los autores a los que más he leído. Me apasiona el “estilo artístico” que Oliveira Martins imprimió a la historiografía. Aunque cada día estoy más alejado del Romanticismo, resulta obligatorio citar a Gustavo Adolfo Bécquer.

Últimamente tengo que citar dos referencias importantísimas para mi poesía: Fernando Pessoa (casi exclusivamente a través de Mensagem), y Miguel Hernández.

Pessoa, aquel genio que me proporciona la talentosa coartada de “O poeta é um fingidor”….Mensagem, y en especial Padrão, son continuas fuentes de inspiración que retumban con la mayor frescura.

Menéndez Pelayo consideraba que la raíz lírica de la península era el tronco galaico-lusitano. Alfonso X el Sabio creyó que el aquel entonces incipiente romance era el más apto para la lírica. Es curioso que muchas veces veamos al vecino y hermano país como “de carácter reservado”; empero, está claro que tienen una capacidad expresiva impresionante. Siempre pongo el ejemplo de los fados cantados por Amalia Rodrigues como puras expresiones poéticas. Si uno acude a Rosalía de Castro, verá también esa capacidad intimista, sentimental, natural, para mí en absoluto empalagosa sino al contrario, muy bien desarrollada en una justa medida.

A mi entender, Pessoa expresa toda la hondura de Portugal en Mensagem; y eso me llega al alma, pues siempre le tuve mucho aprecio al pueblo hermano, incidiendo mi abuelo materno QEPD en ello, pues desde muy niño me inculcó sincero amor hacia los pagos del otro lado del Guadiana. Es una poesía dulce, suave, combinando lo lírico y lo épico hasta los tuétanos, tal y como yo quisiera.

 

Miguel Hernández, aquel que dijo que “la libertad es algo que en tus entrañas bate como el relámpago”, aquel que nos definió como “andaluces de aceitunas, nacidos entre guitarras y forjados en los yunques torrenciales de las ansias.” Poeta del niño yuntero, poeta de las nanas de la cebolla, poeta agreste y montaraz de la imagen del toro de la Madre España, poeta del corazón atormentado y del sino sangriento; versos como a redoble de tambor sacudiendo conciencias, exprimiendo con ritmo los conceptos, haciendo cualitativa percusión con las palabras, siempre sugiriendo con la amplitud de los sentidos y los significados.  Es ese ritmo que anhelo, que pueden transmitir Paco Ibáñez o Joan Manuel Serrat en su sano empeño de cantar nuestra poesía.

Por razones similares a las que cito a Miguel Hernández citaría a Gabriel Celaya.

Mi búsqueda en vastos campos de literaturas tan interesantes como la anglosajona (Tolkien, E. Waugh, G. K. Chesterton,  O. Wilde, G. Orwell, J. London, E. A. Poe, J. Austen,  J.Pearce) y la rusa (L. Tolstoi, A.Chejov, N. Gogol, F. Dostoyevski, A. Solzhenitsyn) creo que también está vertiéndose en mis maneras.

Y bueno, siempre estoy explorando. O “bicheando”, que decimos por acá.

Y me gusta, por supuesto, acudir a los clásicos, sean más o menos remotos. Y cuando hablo de clásicos lo mismo estoy hablando de Homero y Séneca que de Cervantes y Quevedo. Soy más de Quevedo que de Góngora, eso sí.

 Asimismo, en mi blog (http://poemariodeantoniomorenoruiz.blogspot.com)  se pueden ir viendo mis impresiones e influencias acerca de la poesía y lo que no es la poesía, en esta vida donde pretendo navegar partiendo del Majalberraque y el Guadalquivir, en voz alta, siempre en voz alta.